Si hay alguna palabra que podría resumir la edición de 2018 del Margaret River Pro, esta sería probablemente la de accidente. Y es que pocas cosas de las que han ocurrido estos días en el oeste de Australia entrarían dentro de lo que se considera «normal».

Por un lado, el evento suponía la primera competición de la era post-Fanning. Quizás alguno podrá pensar que esta circunstancia no sea del todo relevante y que ya se ha hablado mucho de su retirada. Cierto. No obstante, la mayoría coincidirá en que, tras verle 16 años consecutivos con la licra de competidor, su ausencia en el primer día del evento se hizo notar. ¿Alguien recuerda una prueba del CT en la que ni Fanning ni Slater participasen de inicio? Tal vez nos tendríamos que ir acostumbrando poco a poco…

En segundo lugar conviene hacer mención al irregular comienzo de la prueba. Lay days, largas esperas y poco surf. Ni es algo nuevo, ni nos sorprende. Hasta ahí todo ok. Sin embargo, en este período de cambios constantes en el que parece estar involucrado el surfing en general y, más concretamente la WSL, sigue chirriando a la vista que en la mejor liga de nuestro deporte todavía se vean un gran número de mangas en las que el ganador pasa con un global de 5 puntos, o donde un surfista solo surfea una ola en los treinta minutos del heat. A eso, por suerte o por desgracia, ya nos hemos acostumbrado, pero realmente no debería ser así.

Sin embargo, a lo que no nos hemos acostumbrado, ni nos deberíamos acostumbrar jamás, es a las escenas de trifulca entre competidores. Y eso fue, desgraciadamente, lo que ocurrió en uno de los muchos lay days que ha tenido el evento. Tras una de las sesiones libres, aparentemente y según las imágenes que han circulado estos días por la red, el surfista australiano Mickey Wright no respetó la preferencia en el pico y le saltó una ola al brasileño Jesse Mendes. Al salir del agua, Mendes no dudó en recriminarle de malas maneras este gesto, lo cual desencadenó en una riña vergonzosa que casi termina con los dos llegando a las manos.

Posteriormente se han visto implicadas más personas, como el hermano de Mickey, Owen Wright, quien supuestamente habría mediado con Jesse Mendes pidiéndole disculpas por la acción de su hermano. Como no podía ser de otra forma, las redes sociales han ardido ante esto y a punto hemos estado de presenciar el estallido de una guerra online entre Australia y Brasil… En resumen, a esas alturas del evento, el surf seguía brillando por su ausencia.

Finalmente, para poner el «colofón» a una semana atípica, los tiburones hicieron acto de presencia en la zona. No se les vio en North Point, pero si muy cerca; En la localidad de Gracetown, a tan solo 6 kilómetros del lugar donde se desarrollaba la prueba del CT, dos personas sufrieron el ataque de tiburones en menos de 48 horas. Ante estas circunstancias, la plana mayor de la WSL se ha visto obligada a tomar una decisión lógica y coherente: Suspender esta edición del Margaret River Pro.

El comunicado oficial publicado en el día de ayer comenzaba así:

«La WSL ha tomado la difícil decisión de cancelar la parte restante del Margaret River Pro, como resultado de las excepcionales circunstancias que envuelven la edición de esta temporada en relación a los tiburones y la seguridad de los surfistas. La decisión ha sido consecuencia después de muchas horas de consultas entre expertos y partes implicadas. 

La WSL pone la máxima prioridad en seguridad. Esto no puede ser simplemente un discurso, ni tampoco puede verse comprometida. El surfing es un deporte que conlleva riesgos en diferentes formas, y es único en el sentido de que animales salvajes habitan en el medio en el que actuamos. Los tiburones son una realidad ocasional de las competiciones WSL, y del surfing en general. Todo el mundo relacionado con nuestro deporte lo sabe. Ha habido incidentes en el pasado (y es posible que vuelva a haberlos en el futuro) lo que no tiene por que conllevar (ni conllevará) la cancelación del evento como resultado. Sin embargo, las actuales circunstancias son muy inusuales y preocupantes, por lo que hemos considerado que el riesgo elevado durante la edición de este año ha cruzado la línea de lo aceptable.»

Uno de los dos tiburones, grabado a vista de dron cerca de Margaret River. Foto: Instagram
Uno de los dos tiburones, grabado a vista de dron cerca de Margaret River. Foto: Instagram

De este modo se pone punto y final a un accidentado Margaret River Pro. Afortunadamente, cuando se eche la vista atrás en el tiempo, seguro que todo lo comentado hasta ahora quedará como circunstancial. Kelly Slater volverá a surfear en una prueba del CT (esperemos ver su vuelta en Brasil) y quien sabe si Mick, algún día, también aparece puntualmente. En cuanta a las mangas aburridas, seguirá habiéndolas, es parte de la competición. La trifulca entre Mickey y Jesse quedará en nada, al menos de cara al público en general, y si no la WSL ya se encargará de poner los puntos sobre las íes. Y sobre los tiburones, es cierto que, tal y como refleja el comunicado oficial de la liga, son una realidad que seguirá formando parte de nuestro deporte. Lo que también es cierto es que nadie quiere volver a ver unas imágenes parecidas a las de Mick Fanning en J-Bay. En este sentido la decisión de la WSL ha sido la acertada y, seguramente, la única posible. Como se suele decir en estos casos, bien está lo que bien acaba.


Foto de portada: Sportingnews.com/au

 

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