Gabriel Medina es el nuevo campeón del CT. El brasileño ha conseguido revalidar, cuatro años después, el principal título que existe en el surfing profesional. Lo ha hecho, además, llegando a la recta final de la temporada en un estado de forma extraordinario, consiguiendo la licra dorada en Francia y siendo capaz de mantenerla hasta el final.

Su exhibición en Pipe ha sido, simplemente, el colofón final a su espectacular final de año. Pero su gran triunfo no puede eclipsar un hecho de vital relevancia, el CT 2018 no ha estado a la altura de ediciones anteriores.

Son varios los factores que han influído en que esto sea así; la mayoría circunstanciales, si, pero no cabe duda de que también determinantes. Son, según nuestro criterio, los siguientes:

La grave lesión de John John Florence 

La lesión del hawaiano a principios de junio fue uno de los momentos clave de este 2018. El bicampeón del mundo, y defensor del título, decía prácticamente adiós a su temporada en Bali, tras un inoportuna sesión de surf libre. Es cierto que John John no había comenzado con buen pie en el circuito, pero también es innegable la gran importancia que tiene el hawaiano en este deporte. Si el año pasado Medina y Florence nos regalaban un duelo memorable, en esta edición nos quedábamos sin una figura insustituible a primeras de cambio.

Foto: WSL / Kelly Cestari
Foto: WSL / Kelly Cestari

La suspensión del Margaret River Pro y la pelea entre Jesse Mendes y Mickey Wright

Pocas semanas antes de la lesión de John John la World Surf League tuvo que tomar una de las decisiones más insólitas que se recuerdan en los últimos años: suspender un evento para garantizar la seguridad de los surfistas. Fue en abril, durante el Margaret River Pro, cuando, debido al ataque de un tiburón a un surfista de baño libre, saltaron todas las alarmas. La proximidad con el lugar del evento y el posterior avistamiento de más escualos desencadenó en una decisión lógica, suspender el evento hasta nueva orden. Finalmente el contratiempo se saldó con la conclusión de la prueba en Uluwatu, una resolución que demostró ser un acierto.

Pero los ecos del Margaret River Pro seguían latentes en la actualidad de la WSL. Y es que en esos días salía a la luz un feo incidente entre el brasileño Jesse Mendes y el australiano Mickey Wright. La trifulca no llegó a mayores, pero la imagen de deportividad y respeto que se presupone al surf de competición quedó en entredicho.

Kelly Slater lesionado ¿si o no?

Ha sido uno de los temas del año en el CT, y seguro que lo será en los próximos meses (cuando la WSL otorgue los wildcards para la próxima temporada). Hablamos, obviamente, de la lesión, o no lesión, de Kelly Slater.

Slater no tiene nada, absolutamente nada, que demostrar al mundo. Lo ha ganado todo en el deporte, y es, por méritos propios, uno de los deportistas más importantes que ha habido nunca. Sin embargo, su comportamiento durante este 2018 no ha dejado indiferente a nadie; solo ha participado en tres de los once eventos del circuito, uno de ellos, casualidad o no, el del Surf Ranch, su piscina de olas.

Aún así, y pese a causar baja durante la mayor parte de la temporada, se le ha visto surfear alguno de los mejores swells de los últimos meses, como el de Cloudbreak del pasado mes de mayo.

Lo que es evidente es que no sabemos ni el grado ni el alcande de las molestias que decía sentir Slater. Si tenemos claro, por el contrario, que su actitud habrá causado muchos quebraderos de cabeza en la cúpula de la WSL; como decíamos, el año que viene se tendrán que otorgar dos wildcards por lesión y hay tres lesionados que podrían optar a ellas. Sea cual sea la decisión de la liga, estamos convencidos de que dará que hablar.

El Surf Ranch no es Trestles

Ha sido una de las grandes modificaciones que ha experimentado el circuito en este 2018, y, por qué no decirlo, también uno de los grandes «palos» que ha vivido el aficionado. Bajo nuestro punto de vista, el formato implementado por la liga puede tener grandes ventajas, pero no para el espectador que sigue el circuito.

Pocas variables, interrupciones infinitas y una configuración del evento tediosa y soporífera. Es obvio que hay que darle tiempo a los cambios, pero nadie nos puede recriminar que hayamos echado de menos, y mucho, a Trestles.

El adiós de dos grandes como Fanno y Parko

Por último toca hacer hincapié en la retirada de dos de los más grandes que ha habido en las últimas décadas, Mick Fanning y Joel Parkinson. Ambos campeones del mundo y ambos con un estilo y una técnica sublimes, al alcande muy pocos, que han dicho adiós en este año.

El tour se queda sin dos de sus máximos exponentes, miembros de la mejor generación de surfistas australianos que ha vivido este deporte, y que lentamente va tocando a su fin (Taj Burrow, Josh Kerr, Bede Durbidge o Kai Otton son solo algunos ejemplos). Con Fanno y Parko no solo se retiran dos campeones del mundo, si no que, probablemente, también una forma de surfear esté cerrando un ciclo.

No ha sido, en definitiva, un gran año en el CT. La cuenta atrás para el próximo tour puede arrancar.


Foto de portada: WSL / Cestari

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