Duele mucho sólo con verlo… The pain of being Porcella muestra los mejores (o peores) wipeouts encarnados por los hermanos italianos Francisco y Niccolo Porcella, en algunas de las olas más infernales del planeta. Caídas memorables que uno jamás querría vivir para contar, en escenarios de terror como Jaws, Nazaré o Teahupoo.

Niccolo Porcella, arrastrado por la ola… Teahupoo, Tahiti, 2015.

Probablemente no exista un peor registro que el wipeout de Niccolo Porcella en Teahupoo. Venía bajando a la perfección desde un enorme muro verde azulado, pero terminó cayendo de espaldas, siendo violentamente arrastrado con toda la potencia de la ola, antes de ser sepultado por todo el peso del agua.

Se salvó de milagro, o al menos es lo que parece:

Cuando me estaba aferrando a la cuerda, no había mucho en qué pensar. Estaba totalmente comprometido y centrado en el momento. Cuando solté la cuerda, supe que iba demasiado lento. No vi los tres escalones formándose en la ola y tan pronto como llegué al final de la ola, mi tabla llegó a una parada muerta“, cuenta Niccolo Porcella tras sufrir uno de los peores wipeouts jamás registrados.

Luego de caer y ser absorbido por la ola, “la paliza que siguió fue la cosa más violenta que he sentido en mi vida. Al instante, se desgarró mi traje de neopreno y chaleco salvavidas. Golpeé el arrecife cinco veces, me agarré un poco y luché por respirar antes de que la siguiente ola me cayera encima. Esa segunda ola me envió directo al arrecife… Luego hubo dos o tres olas más…“.

Wipeout Francisco Porcella en Jaws, 2017:

Nacidos en la isla italiana de Cerdeña, los hermanos Porcella comparten ese impulso ciego por hacer pese a toda clase de riesgos. Buscar olas descomunales e intentar surfearlas, más allá de resultados. La simple necesidad de mandarse y enfrentar el reto, sabiendo que esa puede ser la última ola. Es el peligro intrínseco al surfing de olas grandes. Y de ser un Porcella:

 

Dejar una respuesta