Ya han pasado dos semanas desde que se celebrase el Vans Duct Tape en Zarautz. Tiempo suficiente para escribir un artículo sobre ello, podría pensar alguno, y no le faltaría razón… Pero, como se suele decir en estos casos, lo urgente no siempre es lo más importante; además, a la hora de plasmar ideas y sensaciones (y estas fueron muchas tras el evento en Zarautz) siempre he pensado que el paso de unos días suele jugar a favor.

Lo cierto es que, si tuviera que resumir con una palabra el evento, esta sería la de grata sorpresa. Y es que, como suele ocurrir cuando vas a un sitio sin ideas preconcebidas ni prejuicios, las sensaciones que percibes al final siempre son más nítidas. En este sentido, el Vans Duct Tape Invitational era algo casi desconocido para mi antes de Zarautz, y a duras penas había oído hablar de la mitad de los loggers invitados  al evento. Sin embargo, la presencia de nombres como Joel Tudor, Alex Knost, Ryan Burch, Tyler Warren o Dane Reynolds, que estuvo todo el fin de semana por allí, así como el jovencísimo Nico García, al que todavía no había podido ver en directo, fueron suficiente aliciente como para coger el coche y recorrer toda la autopista del Cantábrico hasta Zarautz.

El primer highlight del evento fue el viernes, con la celebración del Duct Tape Festival. Allí Dane Reynolds, Tanner Gudauskas, Lee Ann Curren y Alex Knost fueron los encargados de compartir una serie de tablas shapeadas por ellos mismos con todo aquel que las quiso probar.

Tanner Gudauskas y Dane Reynolds instantes antes de entrar al agua durante a jornada del viernes
Tanner Gudauskas y Dane Reynolds instantes antes de entrar al agua durante a jornada del viernes

Si hubo algo que me llamó la atención de todo aquello (y me consta que no fui al único) fue la cercanía de la que hicieron gala tanto ellos cuatro como el resto de longboarders que ya se dejaban ver por el malecón de Zarautz.

La del viernes fue también, lógicamente, la jornada más relajada de un evento que, en sí mismo, está lejos de muchos de los convencionalismos que suelen caracterizar este tipo de citas. En ocasiones podía dar incluso la falsa impresión de que ahí no había nada organizado. Nada más lejos de la realidad.

El sábado se suponía que iba a ser la primera jornada de la competición invitacional, pero, con buen criterio y, a tenor del buen parte de olas que se esperaba para el domingo, se decidió posponer para ese día. Eso no fue impedimento para que las actividades en el paseo de la playa cesasen en algún momento. Destacable fue en este sentido el enfoque participativo de las mismas, en donde se consiguió hacer partícipes a los más jóvenes de aspectos tan necesarios e interesantes como la conservación de las playas o los talleres de shape. Los baños libres de los pros, junto a la música y los tentempiés, fueron el preludio perfecto para uno de los momentos álgidos del fin de semana: la Expression Session.

Si la competición del domingo fue de notable alto*, la Expression Session fue ese punto extra con el que no cuentas y a donde se va la mente al intentar resumir en una imagen ese fin de semana. Y es que es difícil resumir con palabras lo que fue el atardecer del sábado; fue sin duda un momento irrepetible, con secuencias irrepetibles y maniobras…exactamente, sabéis lo que pienso también de las maniobras…

Pero como toda competición que se precie, el Vans Duct Tape Invitational se puso serio con la llegada del domingo. El mar subió considerablemente, incluso algo más de lo deseado según algunas opiniones con las que coincido, y el evento empezó (a diferencia del resto de días) con puntualidad británica.

A las diez de la mañana se iniciaron los cuartos de final, coincidiendo con la marea casi llena. Las condiciones no eran las más fáciles para el logging clásico, pero el nivel en el agua era de otra liga. Algunas tablas volaron hasta la orilla (ahí Nico no dudó en ser el primero en ayudar al compañero que estaba en el agua), mientras que los loggers se dividían en el pico en función de su stance. Fue un privilegio ver en semejantes olas a estos fuera de serie, una mezcla imponente de figuras consagradas y de promesas que ya son una realidad.

El parón del mediodía, de 12h a 17:30, fue nuestro punto y final en el Duct Tape de Zarautz*. Volvimos a Galicia con la espinita de no ver las finales, pero con la sensación de haber disfrutado de algo único, tan único como irrepetible.

Andy Nieblas fue el gran vencedor del fin de semana, ganando la Expresión Session y la competición invitacional
Andy Nieblas fue el gran vencedor del fin de semana, ganando la Expresión Session y la competición invitacional

Dejar una respuesta

Please enter your comment!
Por favor ingrese su nombre aquí

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.