La meditación yoga nada tiene que ver con el proceso occidental en el que valoramos y sopesamos diversas opciones de nuestra vida.

La meditación yoga es el arte de observar, aceptar, comprender y entrenar sistemáticamente cada uno de los niveles de nuestro ser. Trabajando con los sentidos, el cuerpo, la respiración y los distintos niveles de la mente, para después ir más allá, hacia el centro de consciencia.

Meditar no es nada mágico, ni místico, es un entrenamiento constante de nuestra atención y de nuestros sentidos. Aprender a meditar nos focaliza, nos calma y nos hace plenamente conscientes de lo que existe a nuestro alrededor y de lo que realmente somos. De la misma manera, nos proporciona una coherencia especial entre lo que sentimos, lo que pensamos, lo que decimos, y lo que hacemos.

Aunque solo sea por esto último, merece la pena probar durante una temporada!

Os proponemos esta vez una pequeña meditación o práctica de atención plena, que podemos llevar a cabo en la playa.

MEDITACIÓN EN LA RESPIRACIÓN:

  • Sentado en postura de meditación (piernas cruzadas y espalda elongada) nos tomamos nuestro tiempo para asentar la postura, evitamos encorvar la espalda y alejamos suavemente los hombros de las orejas. Si esta postura nos resulta especialmente incómoda, buscamos sentarnos de otra forma siempre que conservemos la elongación natural de nuestra espalda.
  • Una vez el cuerpo se ha asentado llevamos la atención a la respiración, sin modificarla. Intentamos no entrar en valoraciones (cómo está mi respiración, me gusta, no me gusta…) y nos sostenemos en ese observar.
  • Si nuestra respiración no lo está ya, intentamos convertirla en una respiración abdominal (diafragmática). Inhalo y el abdomen se abomba ligeramente, exhalo y el abdomen regresa suave a su sitio.
  • Pasamos de una fase del ejercicio a otra sin prisa, asegurando cada punto con plena conciencia.
  • Toda la atención está en el proceso de respirar. Uno se percata cada vez más de la forma en que la respiración fluye con y entre el cuerpo y la mente. Igualmente, también se debe enfocar la atención a un solo aspecto u objeto relacionado con la respiración (inhalo/exhalo, observar si la respiración es entrecortada, intentar ralentizar la respiración o hacerla más profunda, llevar la conciencia a los pulmones, al diafragma…).
  • Cuando la mente nos lleve a algún otro sitio, suavemente devolvemos la atención a la respiración. Para mantenernos aquí y ahora respirando. Repetimos este punto las veces que sea necesario, cada vez que seamos conscientes de que ya no estamos en el proceso de respirar y nos hallamos dentro de algún otro proceso mental.
  • Tras cinco/diez minutos, entreabrir ligeramente los ojos para terminar el ejercicio. La duración del mismo irá aumentando lenta y progresivamente.

“Yoga es el dominio de las actividades del campo mental.
Entonces “el que ve” descansa en su verdadera naturaleza”

(Yoga Sutra 1.1-1.4)

 

Namaste!

 

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