Manu Miguélez, colaborador del equipo WIPEOUT, guía de surf en el barco King Millenium, fotógrafo y surfista asturiano, nos trae el relato y fotos de como convirtió en realidad sus sueños. De como un surfista más de la costa cantábrica, pescador de percebes y luchador, consigue a base de esfuerzo y determinación, con sus buenos y malos momentos, vivir de lo que le apasiona: surfear olas perfectas y viajar a paraísos lejanos.

Manu, Nipussy
Manu, Nipussy

Manu nos cuenta: “Creo que la mente es la máquina de los sueños, puedes atraer todo lo que te imagines y desees con fuerza hasta conseguirlo. Aunque cuando naces en Asturias, la intensidad con la que tienes que intentar atraerlos debe ser mucho mayor.

Mi vida siempre ha girado en torno al mar, mi formación (buceador profesional y patrón local de pesca) determinada por esa obsesión con el medio salino. Desde guaje, como dicen en mi tierra, pasaba horas mirando al Cantábrico; pesca con caña, pesca submarina, surf … no tenía otra cosa en la cabeza.

Manu, Rags
Manu, Rags

Y todo va unido. Llegó ese momento de transición, cuando necesitas trabajar, dinero para viajar. Fueron esos line ups mágicos que veía en las revistas de surf los que me hicieron meterme a marisquear el percebe.

Siempre mirando al mar. Manu al percebe
Siempre mirando al mar. Manu al percebe

Y claro, cuando el surf es tu afición y deporte favorito, no te vale cualquier empleo. Necesitas un trabajo con el que ganes y te dé el tiempo suficiente como para estar en el agua cuando los fondos estén buenos. Crecer como surfer en Salinas te hace vivir pendiente de los bancos de arena, de las mareas y el viento. Los pocos momentos buenos no eran mas que mini ventanas de 30 minutos en las que las olas eran perfectas hasta que…va!!! Ya llenó mucho la marea!!!!

Manu, primer viaje en el King Millenium
Manu, primer viaje en el King Millenium

Aquí empieza lo que sin saberlo se convirtió en mi trabajo del futuro, cazar olas. Porque claro, llega un momento en que esas olas no son suficiente, quieres más y mejor. Trabajar al percebe es duro, peligroso, se convierte en obsesión. Cuando me di cuenta patroneaba mi propia embarcación, tenia mi equipo de depredadores, lo dábamos todo, lo teníamos todo, tiempo y dinero.

La planeadora de pesca.
La planeadora de pesca.

El Boom inmobiliario nos cubrió de oro y luego nos lo quitó… Jugarme la vida y trabajar a muerte por 4 duros no entraba en mis planes. Fue entonces cuando, en un viaje por Indonesia, acabé en Mentawai. Me fascinaron sus olas y la experiencia que viví allí.

Manu, Greenbush

Pasé un montón de tiempo surfeando como un poseso y disfrutando. En aquel viaje conocí gente influyente a la hora de tomar una dirección en mi vida. A la vuelta, después de recorrer la mitad de Indo, solo tenía en mente aquel conjunto de islas.

Tablas y más tablas rotas

Después de otro invierno de percebe volví a Indonesia con la intención de seguir conociendo más, surfear nuevos reefs, aprender el idioma y buscar otra manera de vivir. Conocí un montón de lugares, pero Mentawai volvió a llevarse la palma y me atrapó durante meses.

Manu, Mentawai perfection
Manu, Mentawai perfection

Al salir de una sesión clásica en Ebay, Luke, un australiano que trabajaba como manager en la construcción de un resort, me dijo que tenia unas fotos mías, que me pasara y charlábamos. Sin grandes rodeos me ofreció trabajo – Parece que conoces los picos y las condiciones, todo el mundo te pregunta en Ebay donde ir a surfear. –  Me dijo – ¿Te atreves a intentar trabajar de guía con nosotros? – Casi me da un vuelco el corazón, el sueño acababa de empezar.

Mentawai, caminar para surfear
Mentawai, caminar para surfear

Era una de esas increíbles semanas de olas en Mentawai y pocos días después de mi charla con el australiano, el King Millenium 1 amanecía fondeado en la bahía justo enfrente de la choza donde me alojaba. Poto y algunos de sus clientes saltaron a la playa para hacer unas fotos y estirar las piernas.

King Millenium sunsets
King Millenium sunsets

Después de los saludos y unas buenas risas, el propietario del mítico barco me comenta que necesitan un guía, alguien de confianza y que si me apetece probar. Ahora sí que ya no me lo podía creer…Volví a casa en octubre, durante tres meses trabajé en la mar y me deshice de toda atadura; en enero debía estar en Mentawai.

Locals
Locals

Me mantuve en contacto con Luke, todo era incertidumbre, mi trabajo sería gratuito, nada más que alojamiento y comida. Como fuente de ingresos podía ocuparme de la fotografía de surf. Rápidamente me hago con un equipo con parte del dinero de vender mi embarcación y empiezo a informarme. Guillermo Álvarez, al que estaré agradecido eternamente, me instruye a la velocidad de la luz.

Modo local
Modo local

Cuando me doy cuenta estoy en medio de las obras de finalización de un resort en época de lluvias en Mentawai. Mis primeros viajes son mágicos: nervios y aprendizaje continuo. Diogo D’orey (fotógrafo profesional brasileño afincado en Bali al que conocí en mi primer viaje a Mentawai, y que se ha convertido en un ídolo, influencia y un hermano para mí) sigue mis pasos aconsejándome y motivándome cada día.

Manu, Nipussy. Una hora de caminata con recompensa
Manu, Nipussy. Una hora de caminata con recompensa

Pero incluso los mejores sueños tienen sus partes malas y las cosas cambian mucho cuando se convierten en un trabajo. Los negocios nuevos en Indonesia suelen pasar por momentos muy estresantes; la mala gestión del resort, problemas económicos, etc, hacen que el ambiente de trabajo no sea el adecuado. A todo ello le sumas vivir en una isla pequeña y da como producto momentos tensos y malos rollos.

Y más tablas rotas

Siempre me mantuve en contacto con la familia King Millenium. Poto, al que tenía al día de mi evolución, me invita a romper con ese mal ambiente e intentarlo con ellos. Cinco viajes de prueba con los jefes, debía aprender de ellos, encajar con la tripulación y demostrar lo que sabía. Idioma, diferencias culturales, malas mares, clientes problemáticos, partes que fallan… son solo algunas de las cosas con las que hay que lidiar.

Manu, Hollow Trees
Manu, Hollow Trees

Aun así posiblemente fue uno de los mejores momentos de mi vida, no hay palabras para describir lo que sentía. Transcurrieron los viajes entre barrels, cortes y risas. El quinto viaje lo hice con David Valladares, el otro pilar del King Millenium. Justo antes de acabar el trip, David se dirigió a mí y me dijo: -Manu, en el próximo viaje vas solo…-”

Manu, guiando a las mejores olas

2 COMENTARIOS

  1. My brother, you are my inspiration as well, we learn and grow everyday together.

    its a pleasure and a honour to have meet you on my first time in Mentawai as well, our history there started together and its good to see us getting better and evolving as camera mans and watermans.

    The last few months i have seen a lot of your photos and i have to say you are a great waterphotographer!

    Keep up and lets get together on the near future soon.

    Love

    D

    inwaterwetrust.com

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