Nuestro ritmo de vida, el estrés y la ansiedad, nos llevan a cambiar nuestro patrón respiratorio, convirtiéndolo en superficial y forzado.
La respiración con la que nacemos y con la que respiramos de niños (la respiración abdominal o diafragmática) se marcha poco a poco, para dejarnos otra muy pobre y forzada, que con el tiempo acabamos adoptando como una respiración cómoda y normal.

Esta respiración tan deficiente es la que utilizamos en el agua, cuando estamos gestionando un esfuerzo mientras remamos o mientras estamos sobre la tabla. Cuando estamos al máximo esfuerzo físico (surfeando, en este caso) o mental (niveles altos de ansiedad), respiramos tan rápido que inhalamos muchísima cantidad de aire, esto es: entra en sangre más oxígeno del que gastamos.

Vamos a tratar de recuperar para nuestro día a día y nuestras sesiones en el agua la respiración abdominal, y para eso os explicamos un ejercicio para familiarizarnos con el músculo más importante de la respiración: el diafragma.

Coloca una mano sobre el pecho y otra sobre el abdomen, coge aire por la nariz y expúlsalo por la nariz… qué mano se levanta cuando coges aire? Si la mano que se levanta es aquella situada en el pecho, tu respiración es demasiado superficial (apenas usas una pequeña parte de tus pulmones para respirar).
Trata de llevar el aire al abdomen, como cuando inhalas profundamente para inflar un globo y mandas el aire a la base de los pulmones para llenarlos a su máxima capacidad. Puedes ayudarte usando un libro, un paquete de un kilo de lo que tengas en la despensa, un taco de yoga… colocándolo sobre tu abdomen mientras te tumbas y tratas de moverlo suavemente con la inhalación.
Una vez tengas integrado el abombar ligeramente tu abdomen con la inhalación, practica el abrir ligeramente tu caja torácica separando las costillas, para aumentar tu capacidad respiratoria.

La respiración ideal es aquella en la que empleamos a fondo toda la capacidad pulmonar que tenemos, no aquella en la que respiramos a toda velocidad forzando nuestro cuerpo y nuestro sistema respiratorio.
Con algo de práctica y llevando la atención a la respiración conseguiremos adoptar de nuevo esta forma de respirar y aprovechar todos sus beneficios.

Elefantes y Gaviotas

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