La búsqueda constante de alternativas energéticas que puedan, en un futuro, substituir a los combustibles fósiles, ha puesto el punto de mira en el mar. Este hecho no es algo reciente, aunque sí que es cierto que en la actualidad se ha desarrollado un creciente interés por desarrollar proyectos en este medio.

El mar, como ocurre con el sol o con el viento, es una poderosa fuente de energía. Pero, ¿qué se entiende cómo energía del mar? Principalmente se distinguen dos tipos: Energía undimotriz (la generada por las olas) y energía mareomotriz (la que proviene de los movimientos de marea). Relacionada con esta última habría que hacer mención también a la energía proveniente de las corrientes marinas, un tipo de flujos de agua cuyo origen está ligado al movimiento de las mareas.

De todas estas fuentes de energía hablaremos a continuación de la primera, la energía undimotriz. Aquí, haremos un enfoque de la situación actual sobre este recurso tanto a nivel nacional como fuera de nuestras fronteras. Por último, señalaremos cuáles son las posibles ventajas e inconvenientes que pueden presentar a la hora de pensar en ellas como alternativas viables.

La energía undimotriz en España

En nuestro país, el único centro que funciona con la energía generada por las olas es la central undimotriz de Mutriku, en Guipúzkoa, la cual se inauguró en 2011. Se trata de una instalación de carácter modesto, capaz de generar aproximadamente 250.000 kWh al año de media, lo que le permite abastecer de consumo eléctrico a unos 50 hogares. (fuente: diariorenovables.com)

Central undimotriz de Mutriku
Central undimotriz de Mutriku

Anterior a la central guipuzkoana surgió el proyecto fallido de un parque energético en Santoña. La investigación, que se inició en 2008, tenía como objetivo incial generar una potencia suficiente como para cubrir la demanda energética de 2.500 viviendas. (fuente: El diario Montañés)

Lo cierto es nuestro país, pese a que incumplirá con toda seguridad el objetivo marcado dentro del Plan de Energías Renovables 2011-2020, sí cuenta con investigadores y científicos que apuestan por esta fuente de energía renovable. Algunos ejemplos de esto son el Proyecto OPERA o el Proyecto LifeDemoWave.

Proyecto Opera

El primero de ellos consiste en un prototipo de generador cuyas turbinas pueden producir hasta 30kW individualmente. El prototipo en sí consiste en una gran boya fluctuante, de unos 5 metros de diámetro y 80 toneladas de peso, que quedaría sumergida completamente en el mar. Este proyecto se enmarca dentro del horizonte europeo de 2020. (fuente: pplware.sapo.pt)

Presentación de la boya viguesa. Marta G. Brea / Faro de Vigo
Presentación de la boya viguesa. Marta G. Brea / Faro de Vigo
Proyecto LifeDemoWave

El segundo ejemplo es el que hace referencia a esta tecnología diseñada y fabricada en la ciudad gallega de Vigo. Al igual que en el caso anterior, también se trata de una boya, aunque de diferentes características; menor peso (11 toneladas) y carácter semi-sumergido (5 de sus 17 metros sobresalen de la superficie del mar).

Fue botada el pasado mes de marzo y permanecerá en el mar hasta el próximo mes de abril, tiempo en el que, además de verificar su viabilidad, tratará de certificar el potencial energético de la costa gallega. (fuente: Faro de Vigo)

Situación de la energía undimotriz en el mundo

Hasta la fecha se han contabilizado una veintena de proyectos y prototipos en todo el mundo, siendo Australia, Reino Unido y Portugal los países que han mostrado un mayor interés por esta fuente de energía.

Es precisamente en nuestro país vecino en donde se llevó a cabo la primera iniciativa importante para convertir la energía de las olas en electricidad. Fue en el año 2008 cuando la Central de Aguçadoura, situada al norte de Portugal, quedaba inaugurada. Esta instalación se trata de la primera capaz de generar en su primera fase 2,25 MW, energía suficiente para abastecer 1.500 hogares.

Pelamis es el nombre del dispositivo mediante el cual funciona la Central de Aguçadora. Foto: PPLWARE
Pelamis es el nombre del dispositivo mediante el cual funciona la Central de Aguçadoura. Foto: PPLWARE

El proyecto tenía previsto, por aquel entonces, que la instalación, en su fase final, fuese capaz de generar hasta 20MW, lo que sería suficiente para suministrar la energía que consumen quince mil habitantes. De hecho, su director, el Sr. Antonio Sarmiento, en unas declaraciones recogidas en su momento por el diario El País, se marcaba el objetivo de que el mar ofreciese en 15 años entre el 20% y el 30% del total de la energía nacional de Portugal. Hoy por hoy desconocemos cual es la situación de este recurso en el país luso, pero nuestra búsqueda no ha dado motivos para pensar que esto vaya camino de producirse.

Ventajas e Inconvenientes de la energía undimotriz

Las principales ventajas que presenta la energía undimotriz se pueden resumir en los siguientes conceptos:

  • Se trata de una energía limpia y renovable.
  • Las olas poseen una enorme cantidad de energía. De hecho, se estima que, por cada metro de altura, se pueden obtener entre 20kW y 40kW. Esto permite que en poco espacio se pueda conseguir una gran cantidad de energía.
  • Es una fuente de energía muy segura y constante, más que otros tipos de energía como la solar o la eólica. Además, es perfectamente combinable con todas ellas.

Por contra, los inconvenientes que presenta son:

  • Elevado tamaño de los costes. Los expertos consideran que la energía undimotriz todavía está en una fase experimental y que su situación es comparable a la de la energía solar y eólica en los años ’90. Este hecho hace que los costes sean todavía muy elevados.
  •  Necesidad de un mantenimiento constante. Otra característica que juega en contra es la energía undimotriz.
  • Desconocimiento sobre el posible impacto medioambiental. Por el momento, de lo que se tiene constancia es de la contaminación acústica que generan en los entornos marinos este tipo de instalaciones, pero se desconocen hasta que punto pueden afectar a la vida de las especies marinas. En este sentido, otro aspecto a considerar es la contaminación paisajística, cuando hacemos referencia a grandes boyas situadas cerca de la costa. (fuente: energiasrenovablesinfo.com)
Quizás las olas que surfeamos en un futuro sean capaces de iluminar nuestros hogares...
Quizás las olas que surfeamos en un futuro sean capaces de iluminar nuestros hogares…

Conclusiones

El mar y las olas representan una de las fuentes de energía renovables con mayor potencial en el futuro. En este sentido, cabe esperar que, en un horizonte no muy lejano, el número de inversiones en este campo aumente considerablemente y que su uso se normalice con el tiempo.

Por el momento se cuenta con una serie de instalaciones con mucho margen de desarrollo, aunque quizás el foco de la investigación en este campo esté puesto en nuevos proyectos que puedan ir surgiendo.

No queda otra, por tanto, que seguir esperando. Solo el tiempo dirá si la energía que recibimos del mar al surfear las olas también puede iluminar nuestro hogar.

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