Si bien ciertos tipos de cannabis pueden llegar a sosegar nervios y tensiones, impulsar a intensas y momentáneas conexiones, o ser muy eficaces contra determinadas dolencias o enfermedades, fumar marihuana antes de surfear quizá no sea tan conveniente como parece…

Está ese mito colorido de fumar marihuana antes de surfear y potenciar así la conexión con el océano, surfeando con mayor relajación y atención.

Sin embargo, todo amante del surf (y que, además, fume marihuana), probablemente sabe que es posible experimentar las sensaciones e intensidades del surfing sin ningún añadido extra, al natural, alcanzando con una tabla y las olas del mar.

Médicos y científicos han estudiado el impacto del cannabis en la salud, destacando sus propiedades benéficas para combatir la ansiedad o el estrés, tratar enfermedades inflamatorias del intestino, o reducir dolores causados por la quimioterapia, artritis y la esclerosis múltiple, así como ayudar a controlar las convulsiones de quienes padecen epilepsia utilizando CBD (cannabidiol), un compuesto no psicoactivo del cannabis.

Sus efectos positivos son diversos y otros siguen siendo investigados. Pero invocar su potencial terapéutico y su innegable poder de relajación para, entonces, fumar marihuana antes de surfear podría ser una forma de engañarse.

En todo caso y como todo, se trata de una decisión personal y depende de cada uno. No hay que ser médico para darse cuenta en carne propia que surfear bajo los efectos del cannabis puede interferir en pilares básicos como son la postura adecuada, la coordinación o el equilibrio, pudiendo afectar a su vez los tiempos de reacción y decisión cuando se está montando olas, o en otros instantes claves, bajo la presión de aguas bravas o desconocidas.

También puede provocar, por momentos, grados de paranoia, confusión, desorientación, incomodidad o ansiedad, en caso de fumar mucho antes de entrar al agua, además de acelerar el ritmo cardíaco y los riesgos que ello supone.

Más allá de sus efectos agradables y de documentados beneficios en la salud, hay un hecho indiscutible. Todo tipo de humo afecta y eso sin considerar los sinsabores de toda adicción y dependencia ciega. La marihuana irrita, por ejemplo, los pulmones, volviendo tal vez más complicada la remada en busca de olas.

Tal como apunta la web SurferToday, “en la práctica, no hay nada más sencillo: el humo no es bueno para su salud. Y el surf es ya una adicción en sí misma…“.

Matthew McConaughey en una escena de la película Surfer Dude (2008).

Pero algunos pueden encontrar en la marihuana una fuente real de inspiración y otras variadas ventajas personales. Es cierto, no existen las posiciones únicas y rotundas.

Pero así como un nadador puede perfectamente comprobar lo riesgoso, cuesta arriba y distinto que es nadar fumado, lo mismo corre para el surf u otras actividades físicas. Por momentos, puede parecer que van de la mano y que incluso todo se vuelve más épico y mejorado, aunque a la larga, internamente uno podrá experimentar que, en realidad, tal vez sea más conveniente hacerlo después…


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