Una vez más, comprobamos que el yoga nos ayuda con sus asanas (posturas) a mejorar nuestro surf. En este caso, vamos a trabajar el equilibro con cinco asanas que trabajan los grandes grupos musculares, calientan el cuerpo al inicio de la sesión y mejoran la resistencia.
Además de desarrollar la fuerza, la flexibilidad y el equilibrio, comprenden una fuerza integradora: si en estos asanas no contamos con una base sólida jamás podremos extendernos al máximo.
Raíces firmes y cuerpo en equilibrio! Om!

1.VRKSASANA (Postura del árbol).

En este asana trabajarás una mitad del cuerpo primero, por lo que es importante repetir la postura cambiando de pie a continuación. Siempre que encuentres asanas de este tipo sabrás que debes repetir la postura trabajando el otro lado del cuerpo.
De pie, toma conciencia de tus pies y el peso repartido entre ellos. Gradualmente transfiere el peso del pie izquierdo al pie derecho, hasta que quede completamente enraizado al suelo con la pierna firme. Flexiona la rodilla izquierda y apóyala en la cara interior del muslo derecho, con los dedos de los pies hacia el suelo.
Suavemente y con la ayuda de tu rodilla izquierda, desplazándola hacia atrás, abre tu cadera izquierda.
Lleva el cóccix hacia el suelo y con la inhalación, poco a poco, eleva tus manos unidas por las palmas, pasando por delante de tu cara hasta quedar con los brazos extendidos y la espalda completamente elongada, recuerda mantener los hombros y el cuello relajados.
Con la mirada al frente, en un punto fijo, procura que tu respiración sea suave y rítmica. Mantenemos el asana durante seis respiraciones.
Deshaz el asana primero bajando lateralmente los brazos y a continuación bajando suavemente la pierna. Repite el asana con el otro lado del cuerpo.

Beneficios:

  • Fortalece y estira las piernas.
  • Fortalece tobillos y columna vertebral.
  • Estira pectorales, hombros, cuello y columna vertebral.
  • Mejora el sentido del equilibrio.
  • Alivia la ciática y los pies planos.

2.VIRABHADRASANA III (Postura del guerrero 3).

Partirás de la postura del guerrero 1, esto es: pierna derecha adelantada con el pie mirando al frente y pierna izquierda hacia atrás con el pie ligeramente recogido hacia dentro. Con la exhalación estiras la pierna izquierda y la columna, elevando los brazos con las palmas unidas. A su vez, durante la exhalación, flexionas la pierna derecha hasta que el muslo quede en paralelo al suelo y la rodilla directamente encima del eje del tobillo. Hombros y cuello relajados. Llevas el cóccix hacia el suelo para ayudar a abrir tus caderas.
Nos mantenemos durante seis respiraciones y pasamos a la variación del asana. Equilibrio vamos allá!
Con la siguiente exhalación y sin modificar los brazos estirados con las palmas juntas, inclina el torso hacia delante hasta apoyarlo sobre el muslo derecho.
Con la inhalación, eleva poco a poco el pie izquierdo hasta que la pierna quede completamente estirada hacia atrás. Haz aquí un pequeño gesto de rotación del muslo exterior izquierdo hacia abajo, para conseguir así que las caderas se mantengan niveladas.
Estira la pierna derecha, la pierna izquierda, la columna y los brazos. Mantén el asana durante seis respiraciones.
Para deshacer, exhala y baja la pierna izquierda al suelo y con la inhalación eleva tus brazos y tronco hasta volver a la postura de partida. A continuación, durante la exhalación, estira la pierna derecha, baja los brazos y da un paso para juntar tus piernas.
Repite el asana trabajando el otro lado del cuerpo.

Beneficios:

  • Fortalece piernas y músculos abdominales.
  • Fortalece y estira la columna vertebral.
  • Mejora el equilibrio y ayuda a focalizar la mente.

3.GARUDASANA (Postura del águila).

Transfiere el peso de tu cuerpo a la pierna derecha y flexiona profundamente la misma, poco a poco levanta la pierna izquierda mientras la cruzas sobre la rodilla derecha. Dirige el cóccix hacia el suelo y elonga la columna. Lleva ligeramente la barbilla hacia la garganta para estirar la cara posterior del cuello.
Con la inhalación, extiende los brazos hacia delante a la altura de los hombros, cruzando el brazo derecho sobre el izquierdo y flexionando los antebrazos a continuación.
Si tu condición no te permite “enroscar” una pierna a la otra, puedes colocar la parte exterior del tobillo izquierdo sobre el muslo derecho, por encima de la rodilla.
Si no puedes unir las palmas de las manos, cierra las manos en forma de puño y coloca los dorsos de las muñecas uno frente a otro.
Permanece en el asana durante seis respiraciones, con la mirada al frente.
Repite el asana con la otra parte del cuerpo.

Beneficios:

  • Fortalece tobillos.
  • Estira la columna.
  • Incrementa el equilibrio.
  • Alivia la tensión de los hombros.

4.PARIVRTTA UTKATASANA (Postura de la silla con torsión).

Con los pies separados el ancho de las caderas, inhala y extiende los brazos por encima de la cabeza, elongando la columna. Con la exhalación flexiona las rodillas e inclínate hacia delante.
Con los pies empujas al suelo y desplazas los brazos y el pecho hacia arriba y hacia delante, de tal forma que la columna y los brazos queden finalmente en paralelo al suelo.
Respira manteniendo la postura, llevando los isquiones al techo y sintiendo cómo las piernas trabajan.
En la siguiente exhalación gira el pecho hacia la derecha e inclínate hacia delante para que el codo izquierdo toque la cara exterior de la rodilla derecha.
Permanece en el asana durante seis respiraciones. Deshaz la postura suavemente, primero girando el tronco para después elevarte y realizar el asana cambiando de pierna.

Beneficios:

  • Mejora el equilibrio.
  • Fortalece profundamente las piernas.
  • Trabaja una poderosa postura natural que está olvidada en nuestro día a día: las cuclillas.

5.EKA PADA KOUNDINYASANA (Postura del equilibrio del sabio sobre una sola pierna).

Partiendo de cuadrupedia, flexiona los brazos y coloca la cara exterior de la pierna derecha sobre la parte posterior del brazo izquierdo, lo más alto que puedas.
Poco a poco, inclínate hacia delante, flexionando codos y llevando tu peso hacia las manos. Probablemente al principio necesites apoyar la cabeza en el suelo. Ojo con el cuello!
Estira la pierna derecha hacia el lado izquierdo y la pierna izquierda hacia atrás.
Reparte equitativamente el peso entre tus manos y presiona con las puntas de los dedos en el suelo para aliviar tus muñecas.
Permanece en el asana durante seis respiraciones, deshaz la postura bajando suavemente la pierna y volviendo a cuadrupedia. A continuación, realiza el asana con la otra pierna.

Beneficios:

  • Incrementa el equilibrio.
  • Fortalece muñecas, brazos y músculos abdominales.
  • Proporciona una ligera torsión a nuestra columna vertebral.

TIPS PARA TUS ASANAS DE EQUILIBRIO.

Drushti: Significa mantener la atención enfocada. Cuando construímos un asana de equilibrio buscamos un punto al que agarrarnos con nuestra mirada. Precisamente es una mirada enfocada el primer paso para lograr la concentración mental.
Comienza a construir desde las manos: O desde las plantas de los pies, según el asana. Garantiza su postura y firmeza. Si la base falla, la postura no resiste.
Piernas y abdomen: Activos. Muy activos. Siempre!
Keep on trying: Es la clave. Práctica, práctica y práctica. Los resultados vendrán solos.

Namasté!

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