Abarcando 121 hectáreas, un mega emprendimiento hotelero prevé erigirse en la zona del valle de Playuela, amenazando queridos spots de Puerto Rico como Wishing Well, Wilderness, Pressure Point y El Mix. Una situación que no deja de repetirse en los más variados lugares…

Boricuas unidos contra el proyecto de construir un súper hotel frente al océano, en el Valle de Playuela, en Aguadilla, Puerto Rico.
Boricuas unidos contra el proyecto de construir un súper hotel frente al océano, en el valle de Playuela, en Aguadilla, Puerto Rico.

A través de marchas pacíficas en la zona y expresiones de rechazo en las redes sociales, la comunidad surfera boricua se plantó firme contra este proyecto que planea construir un súper hotel frente al océano, en el valle de Playuela, en Aguadilla, Puerto Rico.

Surfistas de Puerto Rico como Dylan Graves, Brian Toth, Alejandro Moreda, Otto Flores, Carlos Cabrero, entre otros, han manifestado su vivo rechazo, sumándose a la labor desarrollada por Movimiento Playuela, orientada a convertir el valle de Playuela en una reserva natural.

Congregados bajo una misma voz, la intención es salvar las olas de Wishing Well, Wilderness, Pressure Point y El Mix. En entrevista con Surfline el surfista boricua, Otto Flores, explicó en qué consiste este mega emprendimiento y cuál es su escala:

El Proyecto Christopher Columbus Landing Resort amenaza con la construcción de un hotel cuya inversión es de $39 millones de dólares que consiste de 121 hectáreas, 300 habitaciones, un casino de 17.000 pies cuadrados, 160 unidades tipo condo, 240 Apartamentos, sobre 100 villas y potencialmente un rompeolas más un muelle -“pier”- que atravesará partes de rompientes muy cotizadas”.

La comunidad de surfistas y locales de Valle de Playuela durante una marcha pacífica por  preservar las olas y recursos naturales de la zona...
La comunidad de surfistas y locales de valle de Playuela durante una marcha pacífica por preservar las olas y recursos naturales de la zona… Foto:  Facebook de Movimiento Playuela.

La amenaza se asoma en Wilderness, “una de las playas más populares de la costa noroeste por sus olas grandes”, además de “las playas de Pressure Point, El Mix y Wishing Well, que no solo son reconocidas en Puerto Rico sino también por la comunidad internacional de surf”.

Esto sin mencionar el impacto ecológico que causara una construcción de esta magnitud. Estará en riesgo la flora y la fauna de uno de los últimos lugares virgen que quedan libre de concreto y luminosa contaminación en Puerto Rico”, agrega Flores.

Para frenar el proyecto, en este momento se encuentra un campamento de resistencia bordeando la propiedad. Por otra parte, un equipo de abogados lleva adelante los procesos administrativos.

La exigencia es que se haga nuevamente una vista publica para que se puedan escuchar las partes del proponente del proyecto y a la misma vez se pueda expresar la posición de la comunidad y de las organizaciones ambientales”.

Además de la comunidad surfera, apoyan la causa “académicos, abogados, estudiantes ambientalistas y oficiales federales de agencias ambientales. Como grupo estan presente : Movimiento Playuela, Olita , Corona Pro Surfing Circuit, Grupo al Rescate de Playas Borinquen , Playas pal Pueblo, Surfriders Foundation (entre otros), como individuos Michael Nemeth , Kathy Hall , Michelle Scharer y Luis Villanueva . Actuamos en colaboración con espíritu en búsqueda de preservar”.

captura
Uno de los tantos habitantes marinos en Aguadilla, Puerto Rico…

Si bien puede argumentarse que esta clase de proyectos generan puestos de trabajo y reactivan la economía local, Flores señala: “De la misma manera que se pronostica que este proyecto podría generar empleos y ayude a la economía local se han hecho estudios que presentan la importancia que trae el turismo surfista a estas costas y el valor que representa esta zona geográfica para su economía”.

Por ello, “la idea detrás de este estudio era probar que las olas rompientes serian un beneficio multimillonario y de tal manera se podría persuadir al pueblo a luchar por preservarlas y promover la economía de esta manera”.

Este argumento planteado por Flores va en la línea de un reciente estudio que publicamos acerca del beneficio económico del surfing, investigación que pone hincapié en cómo el surf puede destacar el valor de los recursos naturales propios y desestimular ciertas iniciativas que ponen en riesgo las costas, los océanos y sus especies…

“…No nos podemos dar el lujo de perder las atracciones naturales que ofrece nuestra isla a un mega proyecto…No se deberían crear empleos al costo del cierre al acceso de nuestras costas, poner en peligro la vida marina y amenazar el hábitat de los animales nativos y aparte no se debería degradar lo que naturalmente ya funciona”, expresa Flores.

Si quieres colaborar, en la web change.org se inició una petición donde todos pueden firmar para intentar salvar las preciadas olas boricuas del valle de Playuela.


Dejar una respuesta